Por Wendy Estrada
Muchos de nosotros creemos llevar la carga mas pesada, aunque desde un punto de vista un tanto suntuoso, cada uno goza de lo que merece, de lo que ha construído, sea bueno o malo es lo que atraes de la vida, lo que has querido vivir y lo que tu elegiste, lo que sin darte cuenta has llamado con la voz mas fuerte, los brazos abiertos, los ojos alertas y la mente dispuesta. ¿Acaso somos nosotros mismos? Los que cada día le proveemos o le arrebatamos carga al equipaje que todos los días nos acompaña.
Hoy observe algo en la gente que me estrecha, unos pocos llevan un equipaje muy ligero - que mañana podría ser insoportable - y muchos otros cargamos equipajes penosos y fatigantes. Y me preguntaba que es lo ¿Que nos hace mejor?, recorrer la vida sin complicaciones o gozar de muchas y descubrir lo hábil que eres para compensarlas... ó vivir en el limite de las ambas para obtener pericia, dime tú...
Estamos tan acostumbrados a vivir del pasado, que acarreamos todos los días lo mismo para poder llevarlo adherido a lo que llamamos presente - fotos amarillas, recuerdos vanos, grandes amistades o amores que de acuerdo a tu opinion de fallaron, desesperanza, duda, antipatía y una lista interminable - y es verdad sería tan vacío éste último si no guardaramos nuestras memorias de lo vivido, porque dentro de todo eso también van nuestras mejores y auténticas cintas de vida. Y como bien dice una parte de una canción "No se puede borrar así, por así nuestra historia, sería matar la memoria y quemar nuestras glorias" hecho al que le sobra certeza y me causa suspicacia.
A veces te acostumbras a cargar solo lo necesario que te olvidas de lo imprescindible, otras tantas acarreas eso que ya no sirve de nada, y andamos por esta vida aflojando y apretando el paso, en un camino demasiado corto para detenerse a mirar lo inexistente.
Solemos ser tan complicados que le quitamos el sabor (la dulzura) a los buenos momentos y tan pesimistas que pensamos en el primer detalle cuando todo indica que saldrá bien. La gente está tan acostumbrada a ser infeliz, que la sensación de felicidad les resulta sospechosa y tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza.
Y a todo esto, si muchos han encontrado la pauta de aprender el modo de vivir lo majestuoso, porque no hallarlo nosotros, es cuestion de disposición y voluntad, acompañados de la afabilidad de revisar ese gran equipaje que nos pertenece y nos brinda vida como la savia a lo verde y que es el tributo en el camino, así pues, paguemos lo que nosotros mismos demandamos, aprendiendo que es preciso:
"...dejar el equipaje innecesario, quedarse sólo con lo que es imprescindible para vivir."
:O
ReplyDelete